carlocarra
Poeta asiduo al portal
Melancolía
Converjo a tu estela rojura,
donde en tu mar naufrago,
náufrago de penas y de ojos,
toda arena mi espesura.
Y toda jade que se desmorona
desquebrajada por mis desvelos,
mis decadencias y mis débiles fueros,
mi coraza regada en mil coronas.
Toda placer y robustez,
toda corneta adviniendo lágrima,
caricia, recuerdo, enigma,
sollozando de sus pupílas ingravidez.
Toda colocada en el centro,
del abismo, la roca, el ayer,
y su simiente dando de beber,
toda su savia y su querer portento.
Nube de entreabierta ventana,
recorriendo el azar de mi envergadura,
te he de saber aún más pura,
mientras ella no regrese a mis entrañas...
Converjo a tu estela rojura,
donde en tu mar naufrago,
náufrago de penas y de ojos,
toda arena mi espesura.
Y toda jade que se desmorona
desquebrajada por mis desvelos,
mis decadencias y mis débiles fueros,
mi coraza regada en mil coronas.
Toda placer y robustez,
toda corneta adviniendo lágrima,
caricia, recuerdo, enigma,
sollozando de sus pupílas ingravidez.
Toda colocada en el centro,
del abismo, la roca, el ayer,
y su simiente dando de beber,
toda su savia y su querer portento.
Nube de entreabierta ventana,
recorriendo el azar de mi envergadura,
te he de saber aún más pura,
mientras ella no regrese a mis entrañas...