N.Madeleine
Poeta recién llegado
[center:09221c6b6e]
Una oda podría yo a este sentimiento hacer,
Una canción, un triste verso, un réquiem quizá,
¿Por qué haberme ocurrido a mí este mal?
No lo sé, pero ahora desearía desaparecer.
Mis lágrimas bajan cual un río al mar,
Gotas de cristal que jamás tendrán final,
Llevan reflejos de nieve, de sal,
La verdad, ¿es esto natural?
Miles de preguntas surcan este mar,
Océano de pensamientos, maldito pesar,
Veo un navío, dispuesto a anclar,
Mi primera respuesta, no puedo esperar.
No era una respuesta, era una señal,
Es la adolescencia, será la pubertad,
Aquí viene mi marinero,
Este mar de lágrimas, dispuesto a navegar.
¿Logrará mi primer amor hacerme calmar?
Tras dificultades pasar, le veo llegar,
Agarráte a mi mano, no te quiero soltar,
Mi sorpresa llega, un beso me impregna,
Te amo, amor mío, no te voy a olvidar
En un segundo, él se va, una sonrisa
Me hace cabalgar, a lomos de mi corcel.
Me arrastran la tristeza y la soledad,
La melancolía se acerca a mi hogar.
¿Por qué viniste a mí, a alimentar este mal?
Melancolía, te odio y a ti también, soledad.
Odio el dolor que me causó aquel final,
La tristeza que me aguarda al tener que pensar.
Pensar en ese instante me hace llorar,
Cristales fríos y débiles se llegan a clavar
En mi fría alma para reaccionar.
Un dulce beso, los hace secar.
¿Qué es eso que me hace despertar?
Es la luz de mi amado, mi dulce guardián,
Un apuesto caballero, me rescata y rescatará,
La melancolía se apaga y muere. Llegó su final.
Ya no tendré más miedo, no nunca más
No al lado de mi amado, ya no. Jamás.
[/center:09221c6b6e]
Una oda podría yo a este sentimiento hacer,
Una canción, un triste verso, un réquiem quizá,
¿Por qué haberme ocurrido a mí este mal?
No lo sé, pero ahora desearía desaparecer.
Mis lágrimas bajan cual un río al mar,
Gotas de cristal que jamás tendrán final,
Llevan reflejos de nieve, de sal,
La verdad, ¿es esto natural?
Miles de preguntas surcan este mar,
Océano de pensamientos, maldito pesar,
Veo un navío, dispuesto a anclar,
Mi primera respuesta, no puedo esperar.
No era una respuesta, era una señal,
Es la adolescencia, será la pubertad,
Aquí viene mi marinero,
Este mar de lágrimas, dispuesto a navegar.
¿Logrará mi primer amor hacerme calmar?
Tras dificultades pasar, le veo llegar,
Agarráte a mi mano, no te quiero soltar,
Mi sorpresa llega, un beso me impregna,
Te amo, amor mío, no te voy a olvidar
En un segundo, él se va, una sonrisa
Me hace cabalgar, a lomos de mi corcel.
Me arrastran la tristeza y la soledad,
La melancolía se acerca a mi hogar.
¿Por qué viniste a mí, a alimentar este mal?
Melancolía, te odio y a ti también, soledad.
Odio el dolor que me causó aquel final,
La tristeza que me aguarda al tener que pensar.
Pensar en ese instante me hace llorar,
Cristales fríos y débiles se llegan a clavar
En mi fría alma para reaccionar.
Un dulce beso, los hace secar.
¿Qué es eso que me hace despertar?
Es la luz de mi amado, mi dulce guardián,
Un apuesto caballero, me rescata y rescatará,
La melancolía se apaga y muere. Llegó su final.
Ya no tendré más miedo, no nunca más
No al lado de mi amado, ya no. Jamás.
[/center:09221c6b6e]