Mercedes
Poeta adicto al portal
Melancolía
Compro tu ausencia;
vendo mi corazón al frío
y dejo olvidado en el cajón la alegría de vivir.
Vendo mis sueños al mejor postor;
regalo al niño mi risa y al anciano mis años.
Te presto por un tiempo mi melancolía,
sólo de noche y un pesar de día.
Ddejo la última llamada grabada en un casete;
almuerzo olvido y boto recuerdos.
Ansío el frío invierno
y doy un viaje largo hacia esa estación.
Retraso el reloj unas horas
e imagino que el día es noche y noche es día.
Me escapo del mundo y me voy a lo oscuro;
regalo un secreto y otro me lo guardo;
me compro un abrazo frío y regalo besos tibios;
quemo en la hoguera las palabras dulces
y escribo varias veces tristeza.
Lo negativo me lo llevo,
lo sabio lo entrego,
lo dulce se queda,
lo amargo lo tengo,
vendo tu rostro y me ciego.
La luz ya no es mía,
tienes mi alma y mi vida,
te llamo a ti, melancolía.
Compro tu ausencia;
vendo mi corazón al frío
y dejo olvidado en el cajón la alegría de vivir.
Vendo mis sueños al mejor postor;
regalo al niño mi risa y al anciano mis años.
Te presto por un tiempo mi melancolía,
sólo de noche y un pesar de día.
Ddejo la última llamada grabada en un casete;
almuerzo olvido y boto recuerdos.
Ansío el frío invierno
y doy un viaje largo hacia esa estación.
Retraso el reloj unas horas
e imagino que el día es noche y noche es día.
Me escapo del mundo y me voy a lo oscuro;
regalo un secreto y otro me lo guardo;
me compro un abrazo frío y regalo besos tibios;
quemo en la hoguera las palabras dulces
y escribo varias veces tristeza.
Lo negativo me lo llevo,
lo sabio lo entrego,
lo dulce se queda,
lo amargo lo tengo,
vendo tu rostro y me ciego.
La luz ya no es mía,
tienes mi alma y mi vida,
te llamo a ti, melancolía.