Voy volando: soy un corcel en medio de las nubes:
poco falta para que ya reconstruido en el vacío,
pero desbocado en ese éxtasis de algodón, me esfume;
cierro los ojos para no perder el rumbo
que aun insistente no atina a obligarme:
una manzana se regodea entre las sombras
agitada al son de crecientes cascabeles:
de su vientre un libro maravilloso emerge
cuyas páginas sueltas estallan por los aires;
alcanzo a tomar una que se desvanece en versos:
de los vapores que de las cenizas surgen
veo desprenderse mis ilusiones y recuerdos:
las horas y los sueños han claudicado en el silencio;
mas, para pervivir sólo me queda
tu aroma fundido en todo el universo
al ritmo delicioso de tu sonrisa convertida en melodía,