La Corporación
Poeta veterano
Desde el Evaristo Corumelo dedicamos un sentido homenaje
a este foro gótico del que somos moderadores y fieles lectores.
Amén.
Oye compadre
¿Tú no me dijiste: bello es el incesto
y el gótico neorromántico?
¿Que habías creado un movimiento poético
basado en el Camasutra y los Serikúx Sen?
¿Que visitara los monasterios de Europa
y las montañas donde Vlad Tepes clavaba sus dientes
en la santa Rumanía, virgen y mártir?
Claro, tu amas la estética, la emoción. La ruptura
con el status. Y compadre, yo que nada sé de letras,
sólo emborracharme en el Pelufos,
de la santa caridad con las monjas del santo Performance
en el teibol,
me fui al diccionario la RAFtA
y de allí a Bécquer y visité Toledo y sus catedrales
y alguna putilla que pedía auxilio recibió mis consuelos
y de paso mis escasos dólares.
Porque yo nunca perdí la fe, compadre, y visité
las ruinas de Numancia, el cadáver de Virato,
la montaña esa de Florencia, de la que tanto hablas,
y la espada enhiesta del Cid para que la mía tome su ejemplo.
Maté y me bebí la sangre de la condesa Pisafuerte,
forniqué entre las Lobas que nunca terminan de llorar
y terminé borracho en Londres,
la cuna del Byron, buscando la noblezé
entre las góticas de la calle 354,
en un paf neorromántico, oyendo a Tarja Turunen.
Ellas me sacaron de la mano,
iban con aquella boca pintada de negro,
los dientes retocados en punzón
y me arrearon dos mamadas en el taxi,
hasta aquella habitación con vistas
en la que terminé encadenado a la cama.
Sacaron el látigo y me empezaron pegar,
la sangre manaba en mi espalda y chuparon,
chuparon hasta que perdí el conocimiento compadre.
Y ahora me preguntas si sé lo que es el gótico neorromántico.
¡Cago en la puta madre de los Bairon
y en el dios que los compense en el infierno!
Treinta y cuatro horas me pasé esperando,
dando gritos, deshidratado, suplicando
que alguien me sacara de aquella cárcel
que olía a rata y puta emo.
Pero ¡qué bel-lo es el incesto!
elPrior
a este foro gótico del que somos moderadores y fieles lectores.
Amén.
Oye compadre
¿Tú no me dijiste: bello es el incesto
y el gótico neorromántico?
¿Que habías creado un movimiento poético
basado en el Camasutra y los Serikúx Sen?
¿Que visitara los monasterios de Europa
y las montañas donde Vlad Tepes clavaba sus dientes
en la santa Rumanía, virgen y mártir?
Claro, tu amas la estética, la emoción. La ruptura
con el status. Y compadre, yo que nada sé de letras,
sólo emborracharme en el Pelufos,
de la santa caridad con las monjas del santo Performance
en el teibol,
me fui al diccionario la RAFtA
y de allí a Bécquer y visité Toledo y sus catedrales
y alguna putilla que pedía auxilio recibió mis consuelos
y de paso mis escasos dólares.
Porque yo nunca perdí la fe, compadre, y visité
las ruinas de Numancia, el cadáver de Virato,
la montaña esa de Florencia, de la que tanto hablas,
y la espada enhiesta del Cid para que la mía tome su ejemplo.
Maté y me bebí la sangre de la condesa Pisafuerte,
forniqué entre las Lobas que nunca terminan de llorar
y terminé borracho en Londres,
la cuna del Byron, buscando la noblezé
entre las góticas de la calle 354,
en un paf neorromántico, oyendo a Tarja Turunen.
Ellas me sacaron de la mano,
iban con aquella boca pintada de negro,
los dientes retocados en punzón
y me arrearon dos mamadas en el taxi,
hasta aquella habitación con vistas
en la que terminé encadenado a la cama.
Sacaron el látigo y me empezaron pegar,
la sangre manaba en mi espalda y chuparon,
chuparon hasta que perdí el conocimiento compadre.
Y ahora me preguntas si sé lo que es el gótico neorromántico.
¡Cago en la puta madre de los Bairon
y en el dios que los compense en el infierno!
Treinta y cuatro horas me pasé esperando,
dando gritos, deshidratado, suplicando
que alguien me sacara de aquella cárcel
que olía a rata y puta emo.
Pero ¡qué bel-lo es el incesto!
elPrior