andres3626
Poeta recién llegado
Con el alimento de sus besos,
calmaba el hambre de mi cuerpo;
ahora sin ella soy un mendigo,
que nada tiene en su sombrero.
Nada llevo en mis bolsillos,
nada más que sólo mis sueños;
voy recogiendo pasos por los caminos,
con la esperanza de hallarla de nuevo.
Solía abrigarme con el manto de su sonrisa,
esa que en cada noche fría se desnudaba;
ahora sin ella me congelo en esta noche sombría,
que hasta la luna se desmorona con solo tocarla.
calmaba el hambre de mi cuerpo;
ahora sin ella soy un mendigo,
que nada tiene en su sombrero.
Nada llevo en mis bolsillos,
nada más que sólo mis sueños;
voy recogiendo pasos por los caminos,
con la esperanza de hallarla de nuevo.
Solía abrigarme con el manto de su sonrisa,
esa que en cada noche fría se desnudaba;
ahora sin ella me congelo en esta noche sombría,
que hasta la luna se desmorona con solo tocarla.