Itamar
Poeta asiduo al portal
El rumor corre, y la estacionada lluvia ahoga
el agujero prominente del corazón culpable,
la marea revienta de insostenible desconsuelo,
el sentido incierto atraviesa el borde del quebranto
y la culpabilidad enmienda su roce en el barco perdido de su olor.
Es un papel el mar abierto del Atlántico,
son los peces las palabras que te pinto,
es el arrecife la casa de las fantasías desoladas,
la mencionada historieta de un final...
pero la tinta se ha regado,
la mancha negra del barquero encuentra el hogar
y la solitaria estrellita de mar no alumbra,
las algas verdes ya no son,
como mis letras quemadas en el naranja ocaso de sus labios.
Encomienda sirena, la travesía salvaje investida de tormenta,
busca el caballito de mar que la llevará hasta la orilla,
escribirá en la arena lo que en mi mar ya no existe,
lo que la oscuridad desvanece en su compacta sombra.
¿Llegarán a ser las doradas arenas
el papel de la osadía y el camino
que desde arriba tiene sentido?
el agujero prominente del corazón culpable,
la marea revienta de insostenible desconsuelo,
el sentido incierto atraviesa el borde del quebranto
y la culpabilidad enmienda su roce en el barco perdido de su olor.
Es un papel el mar abierto del Atlántico,
son los peces las palabras que te pinto,
es el arrecife la casa de las fantasías desoladas,
la mencionada historieta de un final...
pero la tinta se ha regado,
la mancha negra del barquero encuentra el hogar
y la solitaria estrellita de mar no alumbra,
las algas verdes ya no son,
como mis letras quemadas en el naranja ocaso de sus labios.
Encomienda sirena, la travesía salvaje investida de tormenta,
busca el caballito de mar que la llevará hasta la orilla,
escribirá en la arena lo que en mi mar ya no existe,
lo que la oscuridad desvanece en su compacta sombra.
¿Llegarán a ser las doradas arenas
el papel de la osadía y el camino
que desde arriba tiene sentido?