Una señal de alarma timbra en mi cabeza,
la impaciencia me empuja y el enojo me altera.
Seriedad absoluta requiere tal asunto
por eso te anticipo mi proceder tranquilo.
Y no quiero gritar y terminar en reto,
ni cubrirme de gloria al sentirme el valiente
quiero mirar de frente y analizar el punto,
quiero hablar sin parar con carácter urgente.
No deseo reprocharte ni raspar las heridas
confesarte yo quiero algo definitivo,
y me cuesta decirlo más lo haré con respeto,
pues el corazón mío reclama su derecho.
Con pena aquí te explico,
sin puntos y sin comas
que por fin ya disfruto el tiempo con tu ausencia
y la fe ha regresado a mi cuerpo pituso
que sin ti y sin tus besos puedo vivir sereno,
y me siento contento, seguro, liberado.
Te confieso sin pena que mi vida ya es nueva
y le atribuyo todo a esa cruel lejanía,
villana tormentosa presente en nuestra historia.
Agacho la cabeza para hablar con franqueza
mientras miro al destino llevarse la ternura.
Más convencido afirmo que el amor bien nacido,
permanece despierto, firme, inagotable.
Expreso mi sentir con la palabra escrita
bendita que me alienta, con pasión aprendida
compañera leal en momentos de fiesta
amiga en desengaños, cómplice en mis tristezas.
Y así reto al silencio y declaro arrojado,
que sin ti ya no muero pero te amo completo.
¡Mentira! Si tengo dudas y celos,
inquietud , angustias, penas y miedos.
Y si lo digo quieto como una sala de arte
Es por el gran esfuerzo de evitar lastimarte.
la impaciencia me empuja y el enojo me altera.
Seriedad absoluta requiere tal asunto
por eso te anticipo mi proceder tranquilo.
Y no quiero gritar y terminar en reto,
ni cubrirme de gloria al sentirme el valiente
quiero mirar de frente y analizar el punto,
quiero hablar sin parar con carácter urgente.
No deseo reprocharte ni raspar las heridas
confesarte yo quiero algo definitivo,
y me cuesta decirlo más lo haré con respeto,
pues el corazón mío reclama su derecho.
Con pena aquí te explico,
sin puntos y sin comas
que por fin ya disfruto el tiempo con tu ausencia
y la fe ha regresado a mi cuerpo pituso
que sin ti y sin tus besos puedo vivir sereno,
y me siento contento, seguro, liberado.
Te confieso sin pena que mi vida ya es nueva
y le atribuyo todo a esa cruel lejanía,
villana tormentosa presente en nuestra historia.
Agacho la cabeza para hablar con franqueza
mientras miro al destino llevarse la ternura.
Más convencido afirmo que el amor bien nacido,
permanece despierto, firme, inagotable.
Expreso mi sentir con la palabra escrita
bendita que me alienta, con pasión aprendida
compañera leal en momentos de fiesta
amiga en desengaños, cómplice en mis tristezas.
Y así reto al silencio y declaro arrojado,
que sin ti ya no muero pero te amo completo.
¡Mentira! Si tengo dudas y celos,
inquietud , angustias, penas y miedos.
Y si lo digo quieto como una sala de arte
Es por el gran esfuerzo de evitar lastimarte.
Última edición por un moderador:
que es tu segundo hogar
::
::