Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
Mi compadre el que fumaba recio, estaba enojado cuando quitaron los comerciales televisivos de cigarrillos y cuando salieron los comerciales de condones a todas horas, incluso en la comida y con programación infantil, casi le daba una embolia del coraje a mi compadre, no lo en contentabas con nada, pero le recuerdo que se sentía todo un vaquero y se subía a su caballo de cuatro ruedas y tomaba riendas desde el volante, no le faltaban los lentes de sol, chamarra de cuero, una cadena de oro bajo su camisa entreabierta del pecho, su coche era de color rojo, igual al color de su cajetilla favorita, siempre se le creyó muy valiente, hasta que se supo que al propósito salió del barranco de la autopista a toda velocidad, cuando se enteró que su enfisema pulmonar se convirtió en cáncer, yo digo que ya lo habían matado los comerciales y la publicidad desde hace mucho pero mucho tiempo.