Jesús Martínez Alcolea
Poeta recién llegado
En el Metro de Madrid
yo me enamoré de ti
ni tu nombre conocía
ni falta que me hacía.
Tus ojos me hechizaron
tus manos me extasiaron
tu pelo me embriagó
tu perfume me sedujo
tus piernas eternas
y tus andares de torera.
Pero llegó el tren y yo callado
no me atreví a preguntar tu nombre
otra oportunidad perdida en la vida
otra desilusión para hacerme sentir pobre.
Sé que fui muy tímido
y poco valeroso y cobarde
pero que loco liga en el Metro
en hora punta a una belleza como tú.
Tú seguro que no me recordarás
pero yo no me olvido de ti
¡ahí! Las mujeres guapas de Madrid
cuanto daño que me harán
porque siempre fui un tonto así
y por deporte me gusta sufrir.
Si alguna vez lees esto mi amor
ten por seguro que me quitaste
hasta el último de mis alientos
casi paralizas mi pobre corazón
y en mi mente te enquistaste
para quedarte en todos mis adentros.
yo me enamoré de ti
ni tu nombre conocía
ni falta que me hacía.
Tus ojos me hechizaron
tus manos me extasiaron
tu pelo me embriagó
tu perfume me sedujo
tus piernas eternas
y tus andares de torera.
Pero llegó el tren y yo callado
no me atreví a preguntar tu nombre
otra oportunidad perdida en la vida
otra desilusión para hacerme sentir pobre.
Sé que fui muy tímido
y poco valeroso y cobarde
pero que loco liga en el Metro
en hora punta a una belleza como tú.
Tú seguro que no me recordarás
pero yo no me olvido de ti
¡ahí! Las mujeres guapas de Madrid
cuanto daño que me harán
porque siempre fui un tonto así
y por deporte me gusta sufrir.
Si alguna vez lees esto mi amor
ten por seguro que me quitaste
hasta el último de mis alientos
casi paralizas mi pobre corazón
y en mi mente te enquistaste
para quedarte en todos mis adentros.