Nommo
Poeta veterano en el portal
Te soñé.
Te vi.
Te toqué.
Y estábamos deseando acariciarnos.
Luego, me di cuenta de que eras un instante.
Me di la vuelta y encontré un plato de guisantes.
Todos, fritos y verdes.
Calientes, para la cena.
Como por arte de magia, estás muy buena.
Te voy cocinando. Te embadurné de harina. Estoy con las manos, en la masa.
Pero no eres una gallina ponedora. Ni vaca lechera. Ni perro, que persigue a gato.
Tú vibras de otra manera.
Bienhechora que se acelera y alcanza celebridad.
Siendo famosa, rompe el anonimato.
Nuestro arrebato de locura... Nuestro permiso de reproducción.
Nuestro amor por la verdura.
Nuestra gran conversación.
Nuestro bebé, en camino.
Y yo, con una corona de espinas.
Y tú, con mi péndulo entre las manos. Con mi metrónomo...
Te vi.
Te toqué.
Y estábamos deseando acariciarnos.
Luego, me di cuenta de que eras un instante.
Me di la vuelta y encontré un plato de guisantes.
Todos, fritos y verdes.
Calientes, para la cena.
Como por arte de magia, estás muy buena.
Te voy cocinando. Te embadurné de harina. Estoy con las manos, en la masa.
Pero no eres una gallina ponedora. Ni vaca lechera. Ni perro, que persigue a gato.
Tú vibras de otra manera.
Bienhechora que se acelera y alcanza celebridad.
Siendo famosa, rompe el anonimato.
Nuestro arrebato de locura... Nuestro permiso de reproducción.
Nuestro amor por la verdura.
Nuestra gran conversación.
Nuestro bebé, en camino.
Y yo, con una corona de espinas.
Y tú, con mi péndulo entre las manos. Con mi metrónomo...
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