alexander akerman
Poeta recién llegado
Solo por hoy, soy el dueño de tus risas,
soy el dueño de tu corazón,
soy el dueño de tus caricias,
soy el dueño de tu razón.
Me entregaste un corazón,
sensible y tierno a la vez,
me entregaste una ilusión,
para amarte siempre hasta la vejez.
Solo por hoy, siempre seré el dueño de tu vida,
seré el dueño de tu tristeza, que cambiaré por alegría,
amatarte todavía,
hasta la eternidad esposa mía.
soy el dueño de tu corazón,
soy el dueño de tus caricias,
soy el dueño de tu razón.
Me entregaste un corazón,
sensible y tierno a la vez,
me entregaste una ilusión,
para amarte siempre hasta la vejez.
Solo por hoy, siempre seré el dueño de tu vida,
seré el dueño de tu tristeza, que cambiaré por alegría,
amatarte todavía,
hasta la eternidad esposa mía.
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