Luis Aguado
Poeta recién llegado
Mi alegría es sin duda, ver tu rostro complacido después de un largo día,
Platicar de los dos hasta la madrugada sin que nos detenga la rutina,
Tomar de tu mano en la calle y besarte sin que nada más importe
Abrazar tu cintura o recibir una caricia cuando no hay razón aparente.
Mi Alegría encuentra su virtud cuando emocionada revientas
Por los triunfos que has logrado en tus nuevas aventuras
Cuando después de horas que has pasado trabajando
Te llevas la gratitud de quien aprecia lo que en una imagen expresas.
Mi alegría es sin duda, saber que al pasar de los años
Vamos llenando de momentos nuestra historia que a nadie más importa,
Escuchar esa canción que por años nos ha vuelto dos locos de atar
Que nos buscan más que el momento de poderse besar.
Mi alegría se alimenta de todos esos pequeños detalles de cada día,
Cuando los niños no nos quieren escuchar porque no paran de jugar,
O cuando después del cansancio de las labores que no nos permiten parar
Encuentro tu risa por la cosa más simple, que como una aureola boreal me ilumina
Y me hace ver la magia que con tu compañía no he dejado de amar.
Platicar de los dos hasta la madrugada sin que nos detenga la rutina,
Tomar de tu mano en la calle y besarte sin que nada más importe
Abrazar tu cintura o recibir una caricia cuando no hay razón aparente.
Mi Alegría encuentra su virtud cuando emocionada revientas
Por los triunfos que has logrado en tus nuevas aventuras
Cuando después de horas que has pasado trabajando
Te llevas la gratitud de quien aprecia lo que en una imagen expresas.
Mi alegría es sin duda, saber que al pasar de los años
Vamos llenando de momentos nuestra historia que a nadie más importa,
Escuchar esa canción que por años nos ha vuelto dos locos de atar
Que nos buscan más que el momento de poderse besar.
Mi alegría se alimenta de todos esos pequeños detalles de cada día,
Cuando los niños no nos quieren escuchar porque no paran de jugar,
O cuando después del cansancio de las labores que no nos permiten parar
Encuentro tu risa por la cosa más simple, que como una aureola boreal me ilumina
Y me hace ver la magia que con tu compañía no he dejado de amar.