Me veo pequeña,
una niña en su infancia perdida,
desolada en la tristeza
veo el retrato de una amor perdido,
que se fue incrustando dentro mío
cascadas fluyen de este corazón partido,
brotando mi sangre oscurecida
por la lenta agonía, que pretendo apurar
Quedan rondando en el vacío
miles de momentos sorprendidos
preguntando donde van
la dulzura desde el alma, escondida
se asoma y me mira, pidiéndome no estar
yo le ruego que se aloje allí a la espera
y entienda una vez más, que debo sanar
que esta herida entre llantos algún día cesará.
Me veo en una esquina
escapando en la neblina,
¿donde estas alma mía déjate encontrar?
necesito volverte al cuerpo, que se siente cansado
así le das tu bebida curativa y la perfumas de alegría,
¿no ves?, que mis ojos no ven mas el modo,
y me vuelvo a chocar a este paredón inmenso
al doblar la esquina callejón sin salida
se vuelven todos mis días.
Última edición: