Noventa, sesenta, noventa
Raquel soñaba con ser la mujer la mujer perfecta
sus ojos eran tan grandes que iluminaban cualquier calle desierta
pero su alma se desvaneció con sus delirios de grandeza
Se imaginaba siendo reina de belleza
de las muchas revistas que coleccionaba
y podía estar hablando durante horas
sobre su sueño de ser chica de portada
mi amiga estaba obsesionada con tener un cuerpo diez
sus padres no salian de su asombro al contemplar la extrema delgadez de su hija Raquel;
con mucho esfuerzo la convencieron para visitar a un doctor
pero a las pocas semanas a mi amiga se le paró el corazón
Noventa, sesenta, noventa
siempre quiso ser como una cenicienta
Raquel era muy bella, tenia una sonrisa magica y una figura esvelta
pero su espejo le decia que le sobraban treinta
y despues de comer iba al baño a vomitar su tristeza
Mi amiga estaba obsesionada con tener un cuerpo diez
sus padres no salían de su asombro al contemplar la extrema delgadez de su hija Raquel,
con mucho esfuerzo la convencieron para ir a ver a un doctor
pero a las pocas semanas a mi amiga se le paró el corazón
mi amiga murió de un ataque al corazón.