Mi amor, no me preguntes de dónde he venido:
sólo mira mis pasos a dónde están previstos;
no te importe corazón cómo es que vivo:
descubre más bien el motivo porque existo;
de lo único que estoy seguro es que el olvido
no tiene razones, maneras ni sentido
de justificarse en nuestro amor cariño mío.
Acércate a mi ventana y adentro mira:
abre la puerta para ti ya conocida,
hallarás mi corazón en ciega expectativa;
no estará mi alma que vuela a ti querida,
mas te llegará el efluvio de la ternura mía,
te envolverán de mi jardín las siemprevivas
recordándote que contigo se va mi vida.
Encontrarás a tu regreso mis lentos pasos
recorriendo desde el amanecer hasta el ocaso,
los soles que quemaron mis fracasos,
de mis triunfos los vítores y aplausos,
de mis luchas las victorias y los llantos,
escucharás mis versos más románticos
y oirás a la distancia el eco de alegría de mi canto.
sólo mira mis pasos a dónde están previstos;
no te importe corazón cómo es que vivo:
descubre más bien el motivo porque existo;
de lo único que estoy seguro es que el olvido
no tiene razones, maneras ni sentido
de justificarse en nuestro amor cariño mío.
Acércate a mi ventana y adentro mira:
abre la puerta para ti ya conocida,
hallarás mi corazón en ciega expectativa;
no estará mi alma que vuela a ti querida,
mas te llegará el efluvio de la ternura mía,
te envolverán de mi jardín las siemprevivas
recordándote que contigo se va mi vida.
Encontrarás a tu regreso mis lentos pasos
recorriendo desde el amanecer hasta el ocaso,
los soles que quemaron mis fracasos,
de mis triunfos los vítores y aplausos,
de mis luchas las victorias y los llantos,
escucharás mis versos más románticos
y oirás a la distancia el eco de alegría de mi canto.
