¿Por qué la noche se vistió de gris?
y no vi llegar a las palomas
que ahora pueblan este balcón solitario.
No quise verlas, no quise presentirlas,
eran tan puras, tan blancas...
Porque vi los ojos de mi amado
reflejándose en los tuyos
y quise ahogarlos,
quise que murieran
en ese maldito instante.
Los maté... su esencia se desparramó
como flores sin aroma
sobre mi cuerpo inerte.
No digas porque callaste
aumentarán mis ansias,
mi amor...
No digas porque callaste
y no digas nada más,
que el silencio sea nuestro maestro,
que el silencio nos ayude,
así como hoy nos ayuda Dios.
.
.
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y no vi llegar a las palomas
que ahora pueblan este balcón solitario.
No quise verlas, no quise presentirlas,
eran tan puras, tan blancas...
Porque vi los ojos de mi amado
reflejándose en los tuyos
y quise ahogarlos,
quise que murieran
en ese maldito instante.
Los maté... su esencia se desparramó
como flores sin aroma
sobre mi cuerpo inerte.
No digas porque callaste
aumentarán mis ansias,
mi amor...
No digas porque callaste
y no digas nada más,
que el silencio sea nuestro maestro,
que el silencio nos ayude,
así como hoy nos ayuda Dios.
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