J.A.Polo
Poeta fiel al portal
Me llamas, me avisas,
no estoy.
Tu corazón vuelca el ácido
que sostiene la cumbre del egoísmo,
no estoy.
Tus ojos se oxidan en mi alcoba,
tu mente se encadena a mí,
no estoy.
Tus manos, temblorosas de pasión,
muerden el fuego que tu tacto recita
recordando, recordando...
no estoy.
Tus piernas extrañan mi pecho,
tu pecho se enclaustra en su aroma,
no estoy.
Pasa el tiempo,
tu corazón empieza a danzar,
tu mente se aleja de mí,
tus ojos son yerma,
tus manos no suspiran
y un horizonte deseado
deja de mecer tu espesura,
¡¡estoy, al fin estoy!!
no estoy.
Tu corazón vuelca el ácido
que sostiene la cumbre del egoísmo,
no estoy.
Tus ojos se oxidan en mi alcoba,
tu mente se encadena a mí,
no estoy.
Tus manos, temblorosas de pasión,
muerden el fuego que tu tacto recita
recordando, recordando...
no estoy.
Tus piernas extrañan mi pecho,
tu pecho se enclaustra en su aroma,
no estoy.
Pasa el tiempo,
tu corazón empieza a danzar,
tu mente se aleja de mí,
tus ojos son yerma,
tus manos no suspiran
y un horizonte deseado
deja de mecer tu espesura,
¡¡estoy, al fin estoy!!