despertando
Poeta adicto al portal
De la Babilonia que fue impía
al bien y venturoso destino,
donde atravesé abruptos caminos
y ascendí por sinuosas colinas.
Nadie logró que dejará de soñar,
nada pudo enturbiar este ideal,
ni la mente más feroz y visceral.
Seguí mi lucha por bravos mares,
conquisté legiones de marineros,
amantes de sueños y caballeros.
Un día descubrí una árida tierra,
y allí estaba mi ancestral espada,
la ornada y firme alma que esperaba.
al bien y venturoso destino,
donde atravesé abruptos caminos
y ascendí por sinuosas colinas.
Nadie logró que dejará de soñar,
nada pudo enturbiar este ideal,
ni la mente más feroz y visceral.
Seguí mi lucha por bravos mares,
conquisté legiones de marineros,
amantes de sueños y caballeros.
Un día descubrí una árida tierra,
y allí estaba mi ancestral espada,
la ornada y firme alma que esperaba.