Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Mi buen amor,
te nombro en el silencio de las horas,
donde el tiempo se vuelve brisa
y la ausencia no pesa,
sino que danza.
Eres la pausa entre los latidos,
la certeza en la duda,
el eco de una palabra
que nunca se pronunció
pero siempre estuvo.
No eres destino ni espera,
eres el ahora suspendido,
la lluvia que no moja
pero limpia.
Mi buen amor,
no eres mío,
pero en cada sombra
te encuentro.
te nombro en el silencio de las horas,
donde el tiempo se vuelve brisa
y la ausencia no pesa,
sino que danza.
Eres la pausa entre los latidos,
la certeza en la duda,
el eco de una palabra
que nunca se pronunció
pero siempre estuvo.
No eres destino ni espera,
eres el ahora suspendido,
la lluvia que no moja
pero limpia.
Mi buen amor,
no eres mío,
pero en cada sombra
te encuentro.