CarlosVega
Poeta recién llegado
MI CABALLO ZAINO
Nacido en el vientre de tu noble madre,
Fruto del campo donde creció mi alma,
al lado del riachuelo y el sauce,
que en las tardes de calor intenso,
refrescaron mi cuerpo ardiente por el juego.
Al alba escuche los tertulios de mi yegua baya,
invocando al cielo el milagro de ser madre,
contándole a la tórtola y a la mariposa,
el sentimiento inmenso de amarte dulce.
Tus pequeños cascos fueron castañuelas,
en hermosa canción de singular belleza,
tus pequeños relinchos fueron de mis oídos el deleite,
y tu peluche tierno calor del alma.
Envidia de mi perro, temor de mi madre,
orgullo de mi padre, pasión de mi gen,
no puedo alejarte aunque prioridades me llamen
no quiero dejar de amarte, mi corazón encontraría el desdén.
Zaino tu color, cuatro patas blancas
ojos de fuego y brío en tus ancas,
retozas en el potrero brillando con el sol,
que al abandonar la tarde se despide de ti bailando.
Entre nieblas, chaparros, barro y piedras,
mi carácter concebiste como tuyo,
vivimos juntos noches de espanto,
apaciguadas con tu galope dulce,
ahuyentados con tu relinchar como canto.
Noble animal de tranco incansable,
solo sobre tu lomo me he sentido entero,
no conozco sentimiento tan deseable,
que el de en tu crin y en mi rostro, el viento prisionero.
[FONT="]Carlos Santiago Vega
Última edición: