Te regalo en media carta, mi canción,
donde escribiré tu nombre, un sueño y un adios.
No sé si quisieras escribir también
pero dejaré una rosa de papel,
pura y blanca como la luna tal vez,
para que puedas en ella, tus huellas dibujar.
¡Ah!, cubre de estrellas los rincones oscuros de tu ser.
Aún despúes del despertar, no opaques, por eso...
te regalo lo que queda de mi voz,
una noche de raso cielo sedienta de luz
entre el suave latir del aire y el ataúd.
¡Ah!, deja descansar tus sentidos en la arena de mi piel.
Aún cuando el día degrade a gris, no llores, por eso...
te regalo una flor con aroma a ilusión,
un retazo generoso del corazón;
la llave que esconde el sol en su desnudez
por si quieres librarte de toda tempestad,
y una pizca de amor en cada palabra
para que recuerdes te extraño yo también.
donde escribiré tu nombre, un sueño y un adios.
No sé si quisieras escribir también
pero dejaré una rosa de papel,
pura y blanca como la luna tal vez,
para que puedas en ella, tus huellas dibujar.
¡Ah!, cubre de estrellas los rincones oscuros de tu ser.
Aún despúes del despertar, no opaques, por eso...
te regalo lo que queda de mi voz,
una noche de raso cielo sedienta de luz
entre el suave latir del aire y el ataúd.
¡Ah!, deja descansar tus sentidos en la arena de mi piel.
Aún cuando el día degrade a gris, no llores, por eso...
te regalo una flor con aroma a ilusión,
un retazo generoso del corazón;
la llave que esconde el sol en su desnudez
por si quieres librarte de toda tempestad,
y una pizca de amor en cada palabra
para que recuerdes te extraño yo también.