Tengo la hora de la siesta,
las santas horas de la noche,
el gusto de colarme en las fiestas,
alegrías que se prestan al derroche.
Tengo el gusto de casi conocerme,
mi Joaquín, mi Silvio, mi Luis Eduardo,
mis libros, asuntos que me conciernen,
las cosas que en el cajón me guardo.
Tengo mis bienvenidas amistades,
mi forma de burlarme de la tristeza,
mis inoportunas pero felices soledades,
el placer encantador de la pereza.
Tengo en llamas el corazón,
el santo encanto de conocerte,
cuando quiero también tengo la razón,
pero ahora mas que nada tengo el miedo de perderte.
las santas horas de la noche,
el gusto de colarme en las fiestas,
alegrías que se prestan al derroche.
Tengo el gusto de casi conocerme,
mi Joaquín, mi Silvio, mi Luis Eduardo,
mis libros, asuntos que me conciernen,
las cosas que en el cajón me guardo.
Tengo mis bienvenidas amistades,
mi forma de burlarme de la tristeza,
mis inoportunas pero felices soledades,
el placer encantador de la pereza.
Tengo en llamas el corazón,
el santo encanto de conocerte,
cuando quiero también tengo la razón,
pero ahora mas que nada tengo el miedo de perderte.