Guilla Izquierdo Reinoso
Poeta recién llegado
¿Qué le ha pasado a mi ciudad Corazón,
la rodeada por un cinturón, tranquilo, fresco y dormilón?
Hoy, sumida y confundida bajo el manto tétrico del dolor.
Ya no late con el mismo brío de su resplandor.
¿Qué ha pasado contigo hermosa y tranquila ciudad?
¿Quién de parásitos ha llenado tu vecindad?
Tú, la hermosa, limpia, tierna, llena de bondad.
¿Quién te ha arropado con tanta malignidad?
¿Dónde están tus barrios pintorescos de sin igual comparación?
Hoy, desesperación, violencia y profuso temor
llenan de gritos la morada del Supremo Creador
de tus gentes honestas y buenas que circundan tu corazón.
¡OH!, mi opulenta, gallarda y orgullosa ciudad.
¿Quién de sangre ha manchado tu vecindad?
¿De dónde han salido los matones sin humanidad?
¿Quién los ha formado sin ninguna caridad?
Ya por tus calles no camina alegre el trovador.
Aquel joven que con su guitarra conquistaba su amor.
Bajo la radiante luna, asía el sí de su amada
como el lobo toma la oveja de la manada.
¡OH, mi ciudad Corazón!
Tus parques están fríos y vacíos,
ya no vuela en ellos el amor.
Los árboles ahogan su canción,
y los poetas no plasman su inspiración.
Tus calles llenas están de rateros.
Tus niñas y niños plagados de abusos.
Tus mujeres abandonadas y mal tratadas.
Y la justicia en sus salones olvidada.
¿Qué ha pasado contigo mi ciudad Corazón?
¿Dónde están tus alegres latidos llenos de vigor?
¿Qué ha hecho de ti esta generación?
Dime, quién es el culpable de tanto dolor.
Levántate, levántate y despierta gallarda población.
No temas ni desmayes, hecha fuera el temor.
Combate con ahínco el abuso y la corrupción
para que vuelvas a brillar con todo tu resplandor
Vuelves a tu cause mi gran Corazón.
Fuera, fuera de ti la violencia, no más prostitución.
Que vuelva a ti la sonrisa, el baile y la canción.
Que la guitarra llore al desborde de su pasión.
Que dance la paz, justicia y solidaridad.
Tomadas de las manos junto al respeto y la bondad.
Unidas alegres al trabajo y a la honestidad.
Encumbremos todos y todas, nuestra linda ciudad.
Que vuelva a su cinturón, tranquilo, fresco y dormilón,
y siga latiendo y latiendo como un gran corazón,
esparciendo por toda Quisqueya su resplandor,
siendo ejemplo de paz y amor, orgullo de esta nación.
¡Que viva, que viva, que viva mi ciudad corazón!
la rodeada por un cinturón, tranquilo, fresco y dormilón?
Hoy, sumida y confundida bajo el manto tétrico del dolor.
Ya no late con el mismo brío de su resplandor.
¿Qué ha pasado contigo hermosa y tranquila ciudad?
¿Quién de parásitos ha llenado tu vecindad?
Tú, la hermosa, limpia, tierna, llena de bondad.
¿Quién te ha arropado con tanta malignidad?
¿Dónde están tus barrios pintorescos de sin igual comparación?
Hoy, desesperación, violencia y profuso temor
llenan de gritos la morada del Supremo Creador
de tus gentes honestas y buenas que circundan tu corazón.
¡OH!, mi opulenta, gallarda y orgullosa ciudad.
¿Quién de sangre ha manchado tu vecindad?
¿De dónde han salido los matones sin humanidad?
¿Quién los ha formado sin ninguna caridad?
Ya por tus calles no camina alegre el trovador.
Aquel joven que con su guitarra conquistaba su amor.
Bajo la radiante luna, asía el sí de su amada
como el lobo toma la oveja de la manada.
¡OH, mi ciudad Corazón!
Tus parques están fríos y vacíos,
ya no vuela en ellos el amor.
Los árboles ahogan su canción,
y los poetas no plasman su inspiración.
Tus calles llenas están de rateros.
Tus niñas y niños plagados de abusos.
Tus mujeres abandonadas y mal tratadas.
Y la justicia en sus salones olvidada.
¿Qué ha pasado contigo mi ciudad Corazón?
¿Dónde están tus alegres latidos llenos de vigor?
¿Qué ha hecho de ti esta generación?
Dime, quién es el culpable de tanto dolor.
Levántate, levántate y despierta gallarda población.
No temas ni desmayes, hecha fuera el temor.
Combate con ahínco el abuso y la corrupción
para que vuelvas a brillar con todo tu resplandor
Vuelves a tu cause mi gran Corazón.
Fuera, fuera de ti la violencia, no más prostitución.
Que vuelva a ti la sonrisa, el baile y la canción.
Que la guitarra llore al desborde de su pasión.
Que dance la paz, justicia y solidaridad.
Tomadas de las manos junto al respeto y la bondad.
Unidas alegres al trabajo y a la honestidad.
Encumbremos todos y todas, nuestra linda ciudad.
Que vuelva a su cinturón, tranquilo, fresco y dormilón,
y siga latiendo y latiendo como un gran corazón,
esparciendo por toda Quisqueya su resplandor,
siendo ejemplo de paz y amor, orgullo de esta nación.
¡Que viva, que viva, que viva mi ciudad corazón!