Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Se vuelcan vientos de fuego dentro de mí,
se derrumban los pilares de la
razón .
Arde frágil la conciencia de papel
en el linde donde se refugia el
orgullo y el furioso amor
que siento por ti.
Que se esconde de los ojos de todos.
Que se esconde de los míos.
Mis barreras de ceniza no
pueden contener la envestida
que me espera en la cama
bajo la almohada, donde
duerme tu corona
donde solapado espera
el abismo
que aprisiono nuestros
sentimientos condenados
sin culpa.
Sueltos, dispersos, desnudos,
desprovistos de la carne
de los besos y a morir
a diario castigados por
la verdad de nuestros
cuerpos.
Arde frágil la conciencia de
papel, en una
hoguera eterna ,
donde todo lo opuesto
a ti se consume en un
segundo que rescinde
al nacer la aurora y
que sofoca el roció que
duerme en el recuerdo de
tu piel.
Y tu
vuelves a nacer.