tomaldo
Poeta adicto al portal
Mi corazón, como un ámbar,
fosiliza tu recuerdo,
y lo mantiene vivo, y puro,
albergado entre mi pecho.
¡Y en mi tormento !…
Llega la aurora con tus ojos,
viene la tarde con tu pelo,
se hace el crepúsculo en tus labios,
lloro en el alba por tus besos.
Y el albor de un nuevo día,
vuelve la noche con tu velo,
quiero olvidarte, y no te olvido,
quiero vivir, y vivo muerto.
Cada poema es único; En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema, y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.
Octavio Paz
Copyright © 2008 Tomás García Martos. Todos los derechos reservados.
fosiliza tu recuerdo,
y lo mantiene vivo, y puro,
albergado entre mi pecho.
¡Y en mi tormento !…
Llega la aurora con tus ojos,
viene la tarde con tu pelo,
se hace el crepúsculo en tus labios,
lloro en el alba por tus besos.
Y el albor de un nuevo día,
vuelve la noche con tu velo,
quiero olvidarte, y no te olvido,
quiero vivir, y vivo muerto.
Cada poema es único; En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema, y no es insólito que lo encuentre: ya lo llevaba dentro.
Octavio Paz
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