Belén A. Doreste
Poeta recién llegado
Flores marchitas, luces que se apagan,
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
Miro el cielo, en la noche triste, no hay luceros nocturnos.
Miro el suelo, el reflejo de mis pasos, sin rumbo ni destino.
Mis pies me han llevado a un abismo, la soledad se presenta.
No tiene alma ni sombra, pero espera que te recuerde atenta.
Y así lo he hecho, en mi pensamiento no existe más que tus ojos,
Pequeños, oscuros, brillantes.
Me asalta la duda de no poder volver a besar tus besos,
Dulces, cálidos, suaves...
Flores marchitas, luces que se apagan,
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
¿Qué hice con lo que fuimos? ¿Qué hice con lo que somos?
Es el dolor,es la penumbra de mi corazón,
Un arsenal inmenso de tus caricias,
La sombra de una niña enamorada.
Besé tus labios, abracé tu cuerpo, olí tu cuello...
Un torrente de emociones naciendo fluyó en mí...
Se me aceleró el pulso, escuché mi propio resuello,
Y una tormenta trató de apagar mi llama.
Pero entre las cenizas quedaban unas chispas,
Chispas que prendieron de fuego mi cuerpo,
Cuerpo que tuvo miedo de perderte,
Perderte por no haber sabido tenerte...
Flores marchitas, luces que se apagan,
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
Y una sonrisa es mi máscara,
Pero por dentro... soy tu recuerdo
Soy lágrimas y gritos.
Soy un dolor contenido y espantado.
Y ahora que te he dicho adiós.
Soy todo un vacío con la esperanza de volver a abrazarte,
Y ahor que te he dicho adiós,
Soy todo un vacío con la esperanza de volver a besarte.
Y si tenerte fue difícil, dejarte fue peor.
Rezo porque me perdones,
Y quisiera calmar tus dolores,
Pero, amor, más quisiera yo...
Flores marchitas, luces que se apagan,
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
Pero, amor, tú tendrás otro amor,
De ello no hay duda,
Y por más que me mientas,
Amor, tu tendrás otro amor...
Y le daré la vuelta a mi dolor,
El corazón ocupará mi razón,
El dolor se volverá más amor,
Y seguiré amándote más.
Las canciones que escuchábamos
se vuelven amargas en mi interior,
Todo lo que vino de ti llega chamuscado
Por el fuego de éste mi corazón...
Flores marchitas, luces que se apagan,
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
Y es que yo...
...Te quise demasiado
... Te quiero demasiado
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
Miro el cielo, en la noche triste, no hay luceros nocturnos.
Miro el suelo, el reflejo de mis pasos, sin rumbo ni destino.
Mis pies me han llevado a un abismo, la soledad se presenta.
No tiene alma ni sombra, pero espera que te recuerde atenta.
Y así lo he hecho, en mi pensamiento no existe más que tus ojos,
Pequeños, oscuros, brillantes.
Me asalta la duda de no poder volver a besar tus besos,
Dulces, cálidos, suaves...
Flores marchitas, luces que se apagan,
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
¿Qué hice con lo que fuimos? ¿Qué hice con lo que somos?
Es el dolor,es la penumbra de mi corazón,
Un arsenal inmenso de tus caricias,
La sombra de una niña enamorada.
Besé tus labios, abracé tu cuerpo, olí tu cuello...
Un torrente de emociones naciendo fluyó en mí...
Se me aceleró el pulso, escuché mi propio resuello,
Y una tormenta trató de apagar mi llama.
Pero entre las cenizas quedaban unas chispas,
Chispas que prendieron de fuego mi cuerpo,
Cuerpo que tuvo miedo de perderte,
Perderte por no haber sabido tenerte...
Flores marchitas, luces que se apagan,
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
Y una sonrisa es mi máscara,
Pero por dentro... soy tu recuerdo
Soy lágrimas y gritos.
Soy un dolor contenido y espantado.
Y ahora que te he dicho adiós.
Soy todo un vacío con la esperanza de volver a abrazarte,
Y ahor que te he dicho adiós,
Soy todo un vacío con la esperanza de volver a besarte.
Y si tenerte fue difícil, dejarte fue peor.
Rezo porque me perdones,
Y quisiera calmar tus dolores,
Pero, amor, más quisiera yo...
Flores marchitas, luces que se apagan,
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
Pero, amor, tú tendrás otro amor,
De ello no hay duda,
Y por más que me mientas,
Amor, tu tendrás otro amor...
Y le daré la vuelta a mi dolor,
El corazón ocupará mi razón,
El dolor se volverá más amor,
Y seguiré amándote más.
Las canciones que escuchábamos
se vuelven amargas en mi interior,
Todo lo que vino de ti llega chamuscado
Por el fuego de éste mi corazón...
Flores marchitas, luces que se apagan,
Una noche sin estrellas, un arcoiris sin colores,
Es un dolor profundo, de esos que matan,
Es un dolor iracundo, de esos que asfixian.
Y es que yo...
...Te quise demasiado
... Te quiero demasiado