alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Mi corazón no sabe de playas sin naufragios
recogiendo espejismos como un lago estrellado
desde el cielo me miran consternados los astros
oyendo a mi corazón vacío en la nave del mundo
Una gaviota se escapa hacia un paraíso lejano
mientras el sol expira en los brazos de la tarde
huyen las aves espantadas callan cigarras y grillos
el viento sopla fuerte por los montes y los valles
Perdido entre las sombras que me trae la muerte
entre mis pasos cansados donde ya no hay espigas
voy vagando en mi camino donde ya no tengo suerte
muriéndome por dentro aunque tu no sepas nada
Viene solo el silencio como ahogando la palabra
te amé con intensidad aunque nunca fui querido
vagando con las penas que resbalan por mi herida
sigo triste mi camino sin hallar nunca el olvido
El tiempo ya pasado no me devolverá el camino
de aquellos momentos aquel amor que he perdido
soy un triste caminante que va en pos de su destino
perdiéndose en la noche con el corazón herido
recogiendo espejismos como un lago estrellado
desde el cielo me miran consternados los astros
oyendo a mi corazón vacío en la nave del mundo
Una gaviota se escapa hacia un paraíso lejano
mientras el sol expira en los brazos de la tarde
huyen las aves espantadas callan cigarras y grillos
el viento sopla fuerte por los montes y los valles
Perdido entre las sombras que me trae la muerte
entre mis pasos cansados donde ya no hay espigas
voy vagando en mi camino donde ya no tengo suerte
muriéndome por dentro aunque tu no sepas nada
Viene solo el silencio como ahogando la palabra
te amé con intensidad aunque nunca fui querido
vagando con las penas que resbalan por mi herida
sigo triste mi camino sin hallar nunca el olvido
El tiempo ya pasado no me devolverá el camino
de aquellos momentos aquel amor que he perdido
soy un triste caminante que va en pos de su destino
perdiéndose en la noche con el corazón herido