ALYA
Poeta fiel al portal
Mi corazón no conoce rudezas
es cántaro ofrecido
para que sacie su sed el peregrino.
Puedes tomar de su agua fresca,
no temas ,nunca estará vacío
cada mañana se abre
como flor lozana
para nutrirse del rocío.
Mi corazón es margarita
nacida libre a orilla del camino
para él siempre es primavera ,
cada día nacen nuevos
los pétalos prestados
a amantes dubitativos
que deshojan su corola
entre dudas y suspiros.
Mi corazón es puerta abierta
para que cruces sin miedos,
cuando sea incierto el camino
él mostrará los senderos
que ya anduvo conmigo,
los confines de los sueños
los mapas de los destinos
y leerá para ti los códigos escondidos.
Mi corazón es tierra buena
para sembrar sentimientos
con surcos abiertos siempre
donde germinan a diario
la fe y la paz de los besos
que he ofrendado a quienes quiero.
Donde se extienden silentes
las raíces de mi cuerpo
este que habito confiada
y al que agradezco su préstamo.
Mi corazón no alberga mentiras,
vive con su cara al viento,
con sus manos extendidas
dando y también recibiendo
cantando siempre a la vida
cada segundo, cada momento
él sabe que si ha de irse
habrá de irse contento
porque ya con lo que tuvo
el mundo ha sido perfecto.
es cántaro ofrecido
para que sacie su sed el peregrino.
Puedes tomar de su agua fresca,
no temas ,nunca estará vacío
cada mañana se abre
como flor lozana
para nutrirse del rocío.
Mi corazón es margarita
nacida libre a orilla del camino
para él siempre es primavera ,
cada día nacen nuevos
los pétalos prestados
a amantes dubitativos
que deshojan su corola
entre dudas y suspiros.
Mi corazón es puerta abierta
para que cruces sin miedos,
cuando sea incierto el camino
él mostrará los senderos
que ya anduvo conmigo,
los confines de los sueños
los mapas de los destinos
y leerá para ti los códigos escondidos.
Mi corazón es tierra buena
para sembrar sentimientos
con surcos abiertos siempre
donde germinan a diario
la fe y la paz de los besos
que he ofrendado a quienes quiero.
Donde se extienden silentes
las raíces de mi cuerpo
este que habito confiada
y al que agradezco su préstamo.
Mi corazón no alberga mentiras,
vive con su cara al viento,
con sus manos extendidas
dando y también recibiendo
cantando siempre a la vida
cada segundo, cada momento
él sabe que si ha de irse
habrá de irse contento
porque ya con lo que tuvo
el mundo ha sido perfecto.