Itamar
Poeta asiduo al portal
En mis espirales de luna
se está colando la nitidez,
en los estallidos la sordera.
Temidas ausencias
que el norte enciende
en mi función matinal.
De aquella voz,
de aquella nada besada,
retumba el silencio.
De tu cuello no mordido,
de tu sangre no acumulada,
de la complacida canción muda
estremecía mi cuerpo,
mi grieta, mi espasmo.
El laberinto del sol me pierde, me seca.
Husmeando la piel la quema.
Husmeando la piel se muere.
Sol con nombre propio que hace florecer
los recuerdos en mi tumba...
de vida, mi vida.
Son días las noches marcadas en duelo,
son noche los días goteados por murmullos
olvidados.
Acordes fragmentados de una vieja guitarra.
se está colando la nitidez,
en los estallidos la sordera.
Temidas ausencias
que el norte enciende
en mi función matinal.
De aquella voz,
de aquella nada besada,
retumba el silencio.
De tu cuello no mordido,
de tu sangre no acumulada,
de la complacida canción muda
estremecía mi cuerpo,
mi grieta, mi espasmo.
El laberinto del sol me pierde, me seca.
Husmeando la piel la quema.
Husmeando la piel se muere.
Sol con nombre propio que hace florecer
los recuerdos en mi tumba...
de vida, mi vida.
Son días las noches marcadas en duelo,
son noche los días goteados por murmullos
olvidados.
Acordes fragmentados de una vieja guitarra.