Maldito el tiempo que juega contra mi persona
al ponerse de acuerdo con nuestro desencuentro,
malditas las semanas de diferencia que entonan
la separación entre mi nueva soledad y tu nuevo encuentro.
Prefiero no pensar al destino como intermediario,
ni a las vueltas de la vida echarles culpa alguna,
si a nuestras dudas que han llegado fuera de horario
para poner entre nosotros a quien hoy abraza tu cintura.
Ni me culpes, ni te culpo, ni pidamos indulto
por lo que hoy no es pero puede ser mañana,
tu quizás vale mas que el tesoro de algún pirata oculto,
mi espera no desespera ni desvela mis madrugadas.
Nada te prometo, ni soy el mas bueno,
ni el peor, ni la eternidad, ni la consagración,
ni te pinto el mundo de rosas, lo único que puedo,
y no es poco, es regalarte mi corazón.
al ponerse de acuerdo con nuestro desencuentro,
malditas las semanas de diferencia que entonan
la separación entre mi nueva soledad y tu nuevo encuentro.
Prefiero no pensar al destino como intermediario,
ni a las vueltas de la vida echarles culpa alguna,
si a nuestras dudas que han llegado fuera de horario
para poner entre nosotros a quien hoy abraza tu cintura.
Ni me culpes, ni te culpo, ni pidamos indulto
por lo que hoy no es pero puede ser mañana,
tu quizás vale mas que el tesoro de algún pirata oculto,
mi espera no desespera ni desvela mis madrugadas.
Nada te prometo, ni soy el mas bueno,
ni el peor, ni la eternidad, ni la consagración,
ni te pinto el mundo de rosas, lo único que puedo,
y no es poco, es regalarte mi corazón.