poetakabik
Poeta veterano en el portal
Eres la voz que arde en mi silencio,
la sombra que ilumina mis mañanas,
el cauce donde bebo los afanes
y el aire que me eleva hasta lo inmenso.
No hay muro que resista tu comienzo,
ni duda que atenace mis aduanas;
tu amor se alza en las ruinas más lejanas
y vuelve eterno al tiempo más propenso.
Si alguna vez mi mundo se deshace,
si caigo en la penumbra de la nada,
tu beso es luz que hiere y me renace.
Pues sé que, aunque la vida sea cansada,
mi corazón a tu verdad se abraza,
y en ti concluye y empieza mi jornada.
la sombra que ilumina mis mañanas,
el cauce donde bebo los afanes
y el aire que me eleva hasta lo inmenso.
No hay muro que resista tu comienzo,
ni duda que atenace mis aduanas;
tu amor se alza en las ruinas más lejanas
y vuelve eterno al tiempo más propenso.
Si alguna vez mi mundo se deshace,
si caigo en la penumbra de la nada,
tu beso es luz que hiere y me renace.
Pues sé que, aunque la vida sea cansada,
mi corazón a tu verdad se abraza,
y en ti concluye y empieza mi jornada.