Sigfrid
Poeta recién llegado
Mi destino (22-1-2011)
Nunca busqué la ruina,
sin embargo ella me alcanzó;
de mí no hay cenizas,
el viento sin lástima las borró.
Y los que se dicen amigos,
por qué esconden su rostro ante mi tragedia;
como diciendo: "no es conmigo",
de la verdadera fraternidad hay carencia.
Apenas si siento mi pulso,
que diablos hice yo mal;
acaso es justo el mundo,
mi clamor no puede más.
Sólo quería una simple existencia,
y terminar en paz mis últimos días;
siempre sumiso cumplí con obediencia,
cada cosa que mi corazón decía.
Nunca busqué la ruina,
sin embargo ella me alcanzó;
de mí no hay cenizas,
el viento sin lástima las borró.
Y los que se dicen amigos,
por qué esconden su rostro ante mi tragedia;
como diciendo: "no es conmigo",
de la verdadera fraternidad hay carencia.
Apenas si siento mi pulso,
que diablos hice yo mal;
acaso es justo el mundo,
mi clamor no puede más.
Sólo quería una simple existencia,
y terminar en paz mis últimos días;
siempre sumiso cumplí con obediencia,
cada cosa que mi corazón decía.