Verte caminar es un placer,
sentir tus pasos que cruzan la alameda
como gotas de lluvia bajo la noche inquieta,
y vienes hacia mí moviendo tus caderas
al compás de la rumba de este siglo
solitaria y grandiosa como la primavera.
Escucharte sonreír es un placer,
disfrutar del susurro que emite tu garganta
como el canto de un ave que se esconde en tus adentros,
¡Es tan feliz el tiempo cuando escucha tu risa!
¡Es tan feliz la brisa cuando transporta el eco
de esa melodía que proviene de ti!
No sé si otro hombre puede tener lo que yo tengo,
la hermosa compañera de las noches de hastío,
de los días de paz, de dolor o de gloria,
tener tranquilidad, los sueños, la alegría
el camino dichoso o fecundar la historia
de luces y de flores, de todos los colores,
o de contar siquiera con esa alma gemela
que tú eres para mí.
Yo solo sé que un día entre espasmos de llanto
te convertí en mi diosa teniéndote en mis brazos,
te di un nombre divino, te di un beso sagrado
y empezaste a vivir junto a los elegidos
en mi corazón yermo como el de todo humano
Tú: que eres para muchos una desconocida
Y para otros, simplemente, la mujer que amo tanto.
sentir tus pasos que cruzan la alameda
como gotas de lluvia bajo la noche inquieta,
y vienes hacia mí moviendo tus caderas
al compás de la rumba de este siglo
solitaria y grandiosa como la primavera.
Escucharte sonreír es un placer,
disfrutar del susurro que emite tu garganta
como el canto de un ave que se esconde en tus adentros,
¡Es tan feliz el tiempo cuando escucha tu risa!
¡Es tan feliz la brisa cuando transporta el eco
de esa melodía que proviene de ti!
No sé si otro hombre puede tener lo que yo tengo,
la hermosa compañera de las noches de hastío,
de los días de paz, de dolor o de gloria,
tener tranquilidad, los sueños, la alegría
el camino dichoso o fecundar la historia
de luces y de flores, de todos los colores,
o de contar siquiera con esa alma gemela
que tú eres para mí.
Yo solo sé que un día entre espasmos de llanto
te convertí en mi diosa teniéndote en mis brazos,
te di un nombre divino, te di un beso sagrado
y empezaste a vivir junto a los elegidos
en mi corazón yermo como el de todo humano
Tú: que eres para muchos una desconocida
Y para otros, simplemente, la mujer que amo tanto.