Corina La Ciudadana
Poeta recién llegado
Tu sonrisa va menguando
el enojo que cargo en mí.
Fuertemente
sostiene mi corazón,
luego lo suelta.
Libre albedrío,
descarriado ritmo,
eso y más
me provoca
tu sonrisa.
Sin embargo
aparece de tanto en tanto.
No es casual,
Voy a su encuentro.
Los gestos de tu cara,
las arrugas de tus párpados,
la curva sutil dibujada en tus labios,
la luz,
el sonido,
tus pupilas.
Todo un instante,
cinco segundos impregnados en mi cabeza todo el día.
Tu instinto, mi deseo.
Tu simpleza, mi complejo.
Ya me voy recuperando.
Y vuelves
otra vez
amenazando al corazón,
con esa. Tu justa. Afable. Sonrisa.
el enojo que cargo en mí.
Fuertemente
sostiene mi corazón,
luego lo suelta.
Libre albedrío,
descarriado ritmo,
eso y más
me provoca
tu sonrisa.
Sin embargo
aparece de tanto en tanto.
No es casual,
Voy a su encuentro.
Los gestos de tu cara,
las arrugas de tus párpados,
la curva sutil dibujada en tus labios,
la luz,
el sonido,
tus pupilas.
Todo un instante,
cinco segundos impregnados en mi cabeza todo el día.
Tu instinto, mi deseo.
Tu simpleza, mi complejo.
Ya me voy recuperando.
Y vuelves
otra vez
amenazando al corazón,
con esa. Tu justa. Afable. Sonrisa.