Paolo Luna
Poeta adicto al portal
Busco una flor,
tan clara como la mañana
y suave como la brisa.
Con el aroma de los bosques
y las cascadas en la montaña.
Busco una flor
tan suave como la seda
y blanca como la aurora,
que abraza con su color,
con su aroma.
Una flor que se roba las miradas
y posee el perfume de las diosas.
Una flor como ninguna otra.
la que todo jardinero
quisiera cultivar.
Busco una flor
con la tibieza del verano
y los aromas de la primavera.
La he sentido en mis manos
y besado cada uno de sus pétalos.
He admirado todo su color,
su aroma...
... su sabor.
Una tarde a mi bella flor,
alguien le regaló un jarrón
de fina porcelana,
con agua fresca,
pero se opacó
y volvió a buscarme
donde yo ya no estaba.
Hoy regreso y ya no está ella,
por eso le digo a quien pueda saber:
Busco una flor
tan clara como la mañana
y suave como la brisa.
Con el aroma de los bosques
y las cascadas en la montaña.
tan clara como la mañana
y suave como la brisa.
Con el aroma de los bosques
y las cascadas en la montaña.
Busco una flor
tan suave como la seda
y blanca como la aurora,
que abraza con su color,
con su aroma.
Una flor que se roba las miradas
y posee el perfume de las diosas.
Una flor como ninguna otra.
la que todo jardinero
quisiera cultivar.
Busco una flor
con la tibieza del verano
y los aromas de la primavera.
La he sentido en mis manos
y besado cada uno de sus pétalos.
He admirado todo su color,
su aroma...
... su sabor.
Una tarde a mi bella flor,
alguien le regaló un jarrón
de fina porcelana,
con agua fresca,
pero se opacó
y volvió a buscarme
donde yo ya no estaba.
Hoy regreso y ya no está ella,
por eso le digo a quien pueda saber:
Busco una flor
tan clara como la mañana
y suave como la brisa.
Con el aroma de los bosques
y las cascadas en la montaña.