caballero.tristeza
Poeta fiel al portal
Debo arreglarme, debo estar bien para ella.
Vestiré mi blanco traje de gala
Buscaré entre mis cosas el ramo que le compré
Para que esta cita sea inolvidable.
Pondré una mesa, con un mantel rojo,
El color que le gusta.
Para que haga juego con su vestido.
Serviré el champagne que he guardado para la ocasión
Luego pondré los cubiertos de plata,
Y la carne asada que cociné hoy
Ya veo su cara de sorpresa...
Puedo oír de sus labios, esa risa que me enloquece
Musitando algo ruborizada, las gracias por todo.
Ya esta todo listo
La luna está en nuestro rincón
Y las estrellas en lo alto serán nuestras velas
Las cuales alumbrarán nuestra cena
Ya las manos me van sudando.
Estoy ansioso de verla
Ya solo falta que el reloj suene
Que sin duda se confundirá con los latidos de mi corazón.
Ya he llegado
Estoy afuera del cementerio
Voy nervioso
No se que cara pondrás al verme
Sólo espero que mi nerviosismo no se denote
Mi mayor miedo es que valla a tartamudear.
Sin embargo, la veo
Y corro a abrazarla
Pero veo en su mirar algo distinto
Ya no tiene esa chispa de vida que azotaba con furia en su pupila.
No importa debe ser por la sorpresa
Guardamos silencio no se porque
Pues se que en él nos decimos todo,
Una vez terminada la cena, y casi ebrios por tanta bebida,
Me acerco lentamente nervioso
Tomo su mano, esta un tanto fría
Tal vez por la corriente,
Ese frió que habita y recorren este lugar eternamente
Le doy un beso, mis labios tiemblan
De mi abrigo torpemente saco una cajita negra con un borde dorado
La abro y de ella desprendo un anillo
De rodillas le digo a mi amada;
Quédate conmigo por la eternidad
Y la beso la beso apasionadamente.
Sin embargo al sentir sus labios morados una vez más fue diferente
Una descarga eléctrica me recorrió la espalda,
No siento mi corazón,
Más yo me entrego aun más a ese beso
Beso con el cual queda marcado nuestro amor
Un amor que aunque digan turbio, enfermizo, es mío, tuyo, nuestro...
Nuestro amor
Mi cita,
Mi gran cita.
Vestiré mi blanco traje de gala
Buscaré entre mis cosas el ramo que le compré
Para que esta cita sea inolvidable.
Pondré una mesa, con un mantel rojo,
El color que le gusta.
Para que haga juego con su vestido.
Serviré el champagne que he guardado para la ocasión
Luego pondré los cubiertos de plata,
Y la carne asada que cociné hoy
Ya veo su cara de sorpresa...
Puedo oír de sus labios, esa risa que me enloquece
Musitando algo ruborizada, las gracias por todo.
Ya esta todo listo
La luna está en nuestro rincón
Y las estrellas en lo alto serán nuestras velas
Las cuales alumbrarán nuestra cena
Ya las manos me van sudando.
Estoy ansioso de verla
Ya solo falta que el reloj suene
Que sin duda se confundirá con los latidos de mi corazón.
Ya he llegado
Estoy afuera del cementerio
Voy nervioso
No se que cara pondrás al verme
Sólo espero que mi nerviosismo no se denote
Mi mayor miedo es que valla a tartamudear.
Sin embargo, la veo
Y corro a abrazarla
Pero veo en su mirar algo distinto
Ya no tiene esa chispa de vida que azotaba con furia en su pupila.
No importa debe ser por la sorpresa
Guardamos silencio no se porque
Pues se que en él nos decimos todo,
Una vez terminada la cena, y casi ebrios por tanta bebida,
Me acerco lentamente nervioso
Tomo su mano, esta un tanto fría
Tal vez por la corriente,
Ese frió que habita y recorren este lugar eternamente
Le doy un beso, mis labios tiemblan
De mi abrigo torpemente saco una cajita negra con un borde dorado
La abro y de ella desprendo un anillo
De rodillas le digo a mi amada;
Quédate conmigo por la eternidad
Y la beso la beso apasionadamente.
Sin embargo al sentir sus labios morados una vez más fue diferente
Una descarga eléctrica me recorrió la espalda,
No siento mi corazón,
Más yo me entrego aun más a ese beso
Beso con el cual queda marcado nuestro amor
Un amor que aunque digan turbio, enfermizo, es mío, tuyo, nuestro...
Nuestro amor
Mi cita,
Mi gran cita.