Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
En mi mano un cigarrillo se consume mirándote,
lo mismo yo que te miro acariciando tus minutos,
la primera vez que te vi me pareciste un hada,
yo tenía los ojos llenos de preguntas perennes,
tú me diste una llave y me tocaste con tu varita,
hemos inventado estrellas y momentos únicos,
abrazado el mar desde nuestro sofá amarillo,
tenemos el día por delante y un pacto con la noche,
en los momentos difíciles sacas a relucir tu magia,
yo te rodeo con mis brazos y espero tu conjuro,
después te robo un beso y no me siento culpable,
tú me pides más y yo siempre tengo los bolsillos llenos.
lo mismo yo que te miro acariciando tus minutos,
la primera vez que te vi me pareciste un hada,
yo tenía los ojos llenos de preguntas perennes,
tú me diste una llave y me tocaste con tu varita,
hemos inventado estrellas y momentos únicos,
abrazado el mar desde nuestro sofá amarillo,
tenemos el día por delante y un pacto con la noche,
en los momentos difíciles sacas a relucir tu magia,
yo te rodeo con mis brazos y espero tu conjuro,
después te robo un beso y no me siento culpable,
tú me pides más y yo siempre tengo los bolsillos llenos.