Dalinka
Poeta recién llegado
En un mundo de dudas y fe,
donde el alma busca y la mente ve,
nació un amor puro, sin condición,
atado en sueños, pero sin razón.
Ella rezaba al alba y al viento,
él debatía la voz del momento.
Entre suspiros de lógica y credo,
se hallaban juntos, sin más desenredo.
Ella veía a Dios en el rocío,
él solo hallaba belleza y frío.
Mas en sus ojos brillaba un sol,
luz compartida en un mismo arrebol.
Nunca los labios rompieron distancia,
pero en sus almas tejieron fragancia.
Quizás en otro tiempo o lugar,
sería su amor más que un soñar.
Un amor platónico, un dulce dolor,
sin vencedor, sin fe ni razón.
Solo el latido de dos corazones,
en un eterno vaivén de ilusiones.
Dalinka
donde el alma busca y la mente ve,
nació un amor puro, sin condición,
atado en sueños, pero sin razón.
Ella rezaba al alba y al viento,
él debatía la voz del momento.
Entre suspiros de lógica y credo,
se hallaban juntos, sin más desenredo.
Ella veía a Dios en el rocío,
él solo hallaba belleza y frío.
Mas en sus ojos brillaba un sol,
luz compartida en un mismo arrebol.
Nunca los labios rompieron distancia,
pero en sus almas tejieron fragancia.
Quizás en otro tiempo o lugar,
sería su amor más que un soñar.
Un amor platónico, un dulce dolor,
sin vencedor, sin fe ni razón.
Solo el latido de dos corazones,
en un eterno vaivén de ilusiones.
Dalinka