Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;6Y8dAIqdw2o]http://youtu.be/6Y8dAIqdw2o[/video]
muero
cien veces por minuto
pensándote
de tanto querer
ardiendo delirante...
el misterio
del amor -
¿quién entiende
cual sentir hermoso...?
¡mi lindo señor...!
me es inevitable
hablarte así...
decir que te quiero
más que mi propia vida -
y que todo daría
por estar por fin contigo...
yo te voy a cuidar -
¡ah, qué bien te cuidaré...!
no dejaré que nada malo te suceda
y viviré
para hacerte feliz...
¿tú te imaginas
cómo será eso...?
será, pues, un paraíso
donde la música nocturna
por siempre
nos quitará el sueño...
¡oh, amor...! mi sol querido
eres sin el cual
morir podría de frío -
en la oscuridad de la mañana silente
apareces, mi rey, mi amado señor -
y quiero
el corazón encadenado
ofrecerte...
y cubrir de besos
estas raíces bajo la mirada del árbol
cuyo amor
me salvó la vida...
y la mayor recompensa
es ver su sonrisa de satisfacción y de plena dicha -
y entonces, puedo morir tranquila
si logro cumplir la misión...
no soy
mujer de mí -
el dueño de mi destino
es el hombre al que puso
el mismo Dios en mi camino
para darle felicidad merecida
en buena compañía -
y así llenar de sentido
mi triste existencia...
ahora
soy de mi bello Arkhazul -
y para siempre...
[25/05/2014]
muero
cien veces por minuto
pensándote
de tanto querer
ardiendo delirante...
el misterio
del amor -
¿quién entiende
cual sentir hermoso...?
¡mi lindo señor...!
me es inevitable
hablarte así...
decir que te quiero
más que mi propia vida -
y que todo daría
por estar por fin contigo...
yo te voy a cuidar -
¡ah, qué bien te cuidaré...!
no dejaré que nada malo te suceda
y viviré
para hacerte feliz...
¿tú te imaginas
cómo será eso...?
será, pues, un paraíso
donde la música nocturna
por siempre
nos quitará el sueño...
¡oh, amor...! mi sol querido
eres sin el cual
morir podría de frío -
en la oscuridad de la mañana silente
apareces, mi rey, mi amado señor -
y quiero
el corazón encadenado
ofrecerte...
y cubrir de besos
estas raíces bajo la mirada del árbol
cuyo amor
me salvó la vida...
y la mayor recompensa
es ver su sonrisa de satisfacción y de plena dicha -
y entonces, puedo morir tranquila
si logro cumplir la misión...
no soy
mujer de mí -
el dueño de mi destino
es el hombre al que puso
el mismo Dios en mi camino
para darle felicidad merecida
en buena compañía -
y así llenar de sentido
mi triste existencia...
ahora
soy de mi bello Arkhazul -
y para siempre...
[25/05/2014]
Última edición: