café_Irlandés
Poeta recién llegado
Hoy el mar de mi playa favorita transita
Calmo entre algas y canas, con pena veo
Que envejeció como yo al momento de sentarme
En su arena, ya no lloro por amor ahora
Amo haberlo hecho.
Como todo en la vida lo que fue soberbia
Temperamento y pasión decanta entre olas
Que ya no son; mi bello mar está calmo
Esperando ser bañado de clemencia, ya no
Habrá más ausencias entre tu y yo.
En profundos abismos guardaste mis secretos
Y mis lágrimas te untaron las mejillas, de la voz
Cantada y escuchada habla tu puerto al momento
De mecerme.
Hoy los dos iremos de parranda, beberemos recuerdos
Tomaremos una caña y nos comeremos la luna,
Quien sabe si la fortuna alisa los años que han pasado
Desde el momento en que huí de tu regaño, son tantos
Años, son tantos años.
Ahora sentada en una roca te veo dormir
Tu espuma blanca te cobija y las caracolas
Te cantan la mañana, las gaviotas que se meten
A tu cama y los albatros que te besan en la frente
Me hablan que ya es tiempo de bañarme.
Calmo entre algas y canas te veo envejecer,
Tus ojos color cielo, tu boca de corales marineros,
Mi amor por ti que no es nunca a destiempo;
Cariño ya no hay lamentos, sólo un frío
Viento que acompaña tu vejez.
Calmo entre algas y canas, con pena veo
Que envejeció como yo al momento de sentarme
En su arena, ya no lloro por amor ahora
Amo haberlo hecho.
Como todo en la vida lo que fue soberbia
Temperamento y pasión decanta entre olas
Que ya no son; mi bello mar está calmo
Esperando ser bañado de clemencia, ya no
Habrá más ausencias entre tu y yo.
En profundos abismos guardaste mis secretos
Y mis lágrimas te untaron las mejillas, de la voz
Cantada y escuchada habla tu puerto al momento
De mecerme.
Hoy los dos iremos de parranda, beberemos recuerdos
Tomaremos una caña y nos comeremos la luna,
Quien sabe si la fortuna alisa los años que han pasado
Desde el momento en que huí de tu regaño, son tantos
Años, son tantos años.
Ahora sentada en una roca te veo dormir
Tu espuma blanca te cobija y las caracolas
Te cantan la mañana, las gaviotas que se meten
A tu cama y los albatros que te besan en la frente
Me hablan que ya es tiempo de bañarme.
Calmo entre algas y canas te veo envejecer,
Tus ojos color cielo, tu boca de corales marineros,
Mi amor por ti que no es nunca a destiempo;
Cariño ya no hay lamentos, sólo un frío
Viento que acompaña tu vejez.