chikiliboy
Poeta recién llegado
¡Vive Dios! Clama al cielo mi cabeza,
la razón en la punta de la espada,
que en sangre de judías tan bañada,
marcó más de mil veces su destreza.
Mató al anochecer y a la alborada,
hizo de un corazón más de una pieza,
y defiende con fervor y con dureza
lo que ordene la cabeza sonrojada.
Pido a Dios que me ceda un alma tierna,
porque temo y no quiero que se cierna
el pecado original sobre esta mente,
mente calenturienta, es más ardiente,
me regale calor si estoy caliente
y que sacie el furor de mi entrepierna.
la razón en la punta de la espada,
que en sangre de judías tan bañada,
marcó más de mil veces su destreza.
Mató al anochecer y a la alborada,
hizo de un corazón más de una pieza,
y defiende con fervor y con dureza
lo que ordene la cabeza sonrojada.
Pido a Dios que me ceda un alma tierna,
porque temo y no quiero que se cierna
el pecado original sobre esta mente,
mente calenturienta, es más ardiente,
me regale calor si estoy caliente
y que sacie el furor de mi entrepierna.