marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Trizas amargas en segundos se conectan,
bordean las esquinas de mis ojos,
y caen como un rocío hasta el precipicio
divulgando ,tu norte negado
y tus manos sin oídos.
Y sin explicación,
tus sesgos ahogaban mis palabras
debilitabas mi esencia,
encubriendo tu sonrisa en un olvido.
Perdiéndose mis besos en un recuerdo,
apuntando juicios en mis malos movimientos,
recogiendo la herida enfundada,
y esparciendo mi amor sobre un río.
Es así mi amor, muerdes mi razón
con tus fieras palabras y tu caminar en círculos,
sin abrir la puerta que te señalo,
o adivinar el preludio de mi muerte.
Y desde la catástrofe de mi llanto,
acoges tus ojos,
inviertes ofensas,
y mi pides perdón.
Levantado mi vuelo herido,
encantando un olvido exiguo
Mi niño recuerda..., soy yo quien te ama.
bordean las esquinas de mis ojos,
y caen como un rocío hasta el precipicio
divulgando ,tu norte negado
y tus manos sin oídos.
Y sin explicación,
tus sesgos ahogaban mis palabras
debilitabas mi esencia,
encubriendo tu sonrisa en un olvido.
Perdiéndose mis besos en un recuerdo,
apuntando juicios en mis malos movimientos,
recogiendo la herida enfundada,
y esparciendo mi amor sobre un río.
Es así mi amor, muerdes mi razón
con tus fieras palabras y tu caminar en círculos,
sin abrir la puerta que te señalo,
o adivinar el preludio de mi muerte.
Y desde la catástrofe de mi llanto,
acoges tus ojos,
inviertes ofensas,
y mi pides perdón.
Levantado mi vuelo herido,
encantando un olvido exiguo
Mi niño recuerda..., soy yo quien te ama.