gabo.santisteban
Poeta recién llegado
Desde entonces mi noche se llama melancolía, se pinta de soledad y se llena de rebeldía. Desde entonces te pienso y voy buscando muy dentro por las grietas del alma, te convierto en vocablo, te transformo en palabra, hasta conseguir una llaga, la mas profunda, la mas clavada en el alma y van saliendo las penas, son penas por ser amargas, ahí es cuando el vino aparece, viene a meterse en mi cama y me disfraza de macho, entonces ya no te quiero, hasta que el vino se acaba.
Solo me queda esta nube negra, esta soledad acompañada, estos abriles tan fríos, estas ganas de nada. Donde están esos besos que jamás me negabas. Que paso con tus brazos, quien se llevo tu mirada. Como sacar tanto sueño de una cabeza frustrada.
Se vienen tiempos de frío, ponían hoy en el diario, se buscan buenos amigos se saca el gris relicario, se aceptan consejos de aquel gran mercenario que pueda acabar de una vez con la sombra que deja a este pobre en estado de coma.
Una mano temblorosa carga un pañuelo, se escurren las lágrimas que buscan consuelo, tal vez no es tan malo, arrastrarse en el suelo, recoger las migajas, vivir del desprecio.
Cuando no hay rencor, pero se acabo el amor, cuando solo quedan esclavos cautivos y algún retador, cuando para poder mirarme en sus ojos bonitos tengo que dar lo que nunca jamás he tenido no queda otro remedio que echarse a llorar, buscar la coartada, ponerse a rezar
Por que a veces siento que la necesito y otras muy pocas que esta en el olvido, te doy mi maleta si vuelvo a empezar por que ya no quiero volverla cargar, se pierde la tela de un bello faldón que cubre las piernas de aquel perdedor que nunca soñó con tener en sus manos algo tan valioso como un corazón y sin hacer el mas corto reclamo le entrego los versos de esta canción
Así mal cumplir lo que algún día nublado le prometí bajo aquel cobertor que nunca jamás yo podría olvidarla siempre que yo fuera su único amor
Solo me queda esta nube negra, esta soledad acompañada, estos abriles tan fríos, estas ganas de nada. Donde están esos besos que jamás me negabas. Que paso con tus brazos, quien se llevo tu mirada. Como sacar tanto sueño de una cabeza frustrada.
Se vienen tiempos de frío, ponían hoy en el diario, se buscan buenos amigos se saca el gris relicario, se aceptan consejos de aquel gran mercenario que pueda acabar de una vez con la sombra que deja a este pobre en estado de coma.
Una mano temblorosa carga un pañuelo, se escurren las lágrimas que buscan consuelo, tal vez no es tan malo, arrastrarse en el suelo, recoger las migajas, vivir del desprecio.
Cuando no hay rencor, pero se acabo el amor, cuando solo quedan esclavos cautivos y algún retador, cuando para poder mirarme en sus ojos bonitos tengo que dar lo que nunca jamás he tenido no queda otro remedio que echarse a llorar, buscar la coartada, ponerse a rezar
Por que a veces siento que la necesito y otras muy pocas que esta en el olvido, te doy mi maleta si vuelvo a empezar por que ya no quiero volverla cargar, se pierde la tela de un bello faldón que cubre las piernas de aquel perdedor que nunca soñó con tener en sus manos algo tan valioso como un corazón y sin hacer el mas corto reclamo le entrego los versos de esta canción
Así mal cumplir lo que algún día nublado le prometí bajo aquel cobertor que nunca jamás yo podría olvidarla siempre que yo fuera su único amor