cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
MI OTRO YO (2)
Es tarde, muy contento llevo flores
a su encuentro, al fin aceptó salir
conmigo. En espera de ella estaba,
cuando antigua novia mía, asomaba;
aún sentía la quería, me hice
desentendido, pero mí otro yo, sopló
al oído: ve con ella.
Entregué las flores diciendo; toma
son para ti. Mí otro yo, seguía necio.
Me dijo, dale un beso. Ella extrañada
resistía, mi otro yo, dijo insistiera.
Ella cobró enojo, me gritó soy casada,
de todo esto la otra se enteraba,
cuando la vi, mí otro yo, indicó, andá,
cuando ella, iba camino arriba.
Perdí con quien empezaba, y la otra
ya casada, total de ir contento, regresé
atolondrado, mí otro yo entonces insinuó:
Verdad que te lo dije, pero tú no me haces
caso, cuando él fue, la causa de mí fracaso.
Es tarde, muy contento llevo flores
a su encuentro, al fin aceptó salir
conmigo. En espera de ella estaba,
cuando antigua novia mía, asomaba;
aún sentía la quería, me hice
desentendido, pero mí otro yo, sopló
al oído: ve con ella.
Entregué las flores diciendo; toma
son para ti. Mí otro yo, seguía necio.
Me dijo, dale un beso. Ella extrañada
resistía, mi otro yo, dijo insistiera.
Ella cobró enojo, me gritó soy casada,
de todo esto la otra se enteraba,
cuando la vi, mí otro yo, indicó, andá,
cuando ella, iba camino arriba.
Perdí con quien empezaba, y la otra
ya casada, total de ir contento, regresé
atolondrado, mí otro yo entonces insinuó:
Verdad que te lo dije, pero tú no me haces
caso, cuando él fue, la causa de mí fracaso.