eloisa echeverria
Poeta adicto al portal
La poesía se me quedo
petrificada en la vereda de una lágrima
desde que tu sonrisa abrigadora
desesperó por otros cielos
y se llevó la fosforescencia que en mis versos había.
Flama en mis letras
tu centenaria complexión
y ahora resbalan sin ton ni son
perdiéndose en la espesura de las horas
que pasan, ruedan solitarias.
Enjambres de fístulas hirientes que atacan,
que crecen en mi pluma desarreglada.
Fosilizada mi poesías
en el extremo interno de un grito de dolor
en el borde vejatorio de la desazón
Solidificada mi poesía en el rincón
más oscuro de mis ensoñaciones originales
que eran porque tenían tu ser
como génesis exorbitante
Endurecida mi poesía
en los laberintos de mi corazón frustrado
que ahora no escucha tus melodías radiantes…
Savia que bebía a diario para escribir.
(De:Fabricante de paréntesis)
petrificada en la vereda de una lágrima
desde que tu sonrisa abrigadora
desesperó por otros cielos
y se llevó la fosforescencia que en mis versos había.
Flama en mis letras
tu centenaria complexión
y ahora resbalan sin ton ni son
perdiéndose en la espesura de las horas
que pasan, ruedan solitarias.
Enjambres de fístulas hirientes que atacan,
que crecen en mi pluma desarreglada.
Fosilizada mi poesías
en el extremo interno de un grito de dolor
en el borde vejatorio de la desazón
Solidificada mi poesía en el rincón
más oscuro de mis ensoñaciones originales
que eran porque tenían tu ser
como génesis exorbitante
Endurecida mi poesía
en los laberintos de mi corazón frustrado
que ahora no escucha tus melodías radiantes…
Savia que bebía a diario para escribir.
(De:Fabricante de paréntesis)
Última edición: