El rolo
Dueño y prisionero de su propia soledad
Estar junto a ti todos los días,
en mi motor se ha convertido
siendo de las más bellas dichas
al abrir mis ojos y contemplar tu bello rostro.
En mi droga más adictiva te has convertido,
tú que conoces mis defectos con detalle completo
y aun así me sigues queriendo.
Sigo sin entender como aquella diosa de mí se enamoró.
Ver como poco a poco creamos una historia,
pasar cada momento a tu lado
se ha vuelto mi deseo más anhelado,
y todos nuestros recuerdos quedarán en mi memoria.
Qué vacío sentimiento encuentro al presenciar tu partida,
con el hecho de girarse y mirarme,
tiene mi corazón palpitando por esa bella carita,
el tren partió y veo como mi vida con ella quedó fundida.
Las cartas por ti escritas,
son para mí el tesoro más preciado,
al leerlas puedo sentir como a mi corazón lo debilitas,
la poesía escrita por mí, fue el mejor regalo
que te pude haber enviado.
en mi motor se ha convertido
siendo de las más bellas dichas
al abrir mis ojos y contemplar tu bello rostro.
En mi droga más adictiva te has convertido,
tú que conoces mis defectos con detalle completo
y aun así me sigues queriendo.
Sigo sin entender como aquella diosa de mí se enamoró.
Ver como poco a poco creamos una historia,
pasar cada momento a tu lado
se ha vuelto mi deseo más anhelado,
y todos nuestros recuerdos quedarán en mi memoria.
Qué vacío sentimiento encuentro al presenciar tu partida,
con el hecho de girarse y mirarme,
tiene mi corazón palpitando por esa bella carita,
el tren partió y veo como mi vida con ella quedó fundida.
Las cartas por ti escritas,
son para mí el tesoro más preciado,
al leerlas puedo sentir como a mi corazón lo debilitas,
la poesía escrita por mí, fue el mejor regalo
que te pude haber enviado.
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