Damian Lunas
Poeta recién llegado
Sentado, esperando que se hagan
flores, los petardo neuronales, con los que ahora lucho de aflorar.
Sentado escuchando barretillas (O diablo) para clavos invulnerables de
tristeza, en mi cerebro tapiado bajo polvos crecientes.
Sentado, desclavando, llorando de a ratos.
Aquí estoy frente mis lindes anunciando esta muerte extraña
que me pela los dientes hoy más que antes. Sus fútiles palabras cavan y
asientan caravanas donde tanta roca y sal no deben dejar espacio ni a estos suspiros.
Sentado luego de llorar, pensando...
donde esta esa flor que al inicio prometí...
esa hija de petardos
que hoy se hunde en un bosque pardo de pereza y gris de muerte
diezmado.
La muerte sale de estos pistilos de suciedad viejo y vencido.
flores, los petardo neuronales, con los que ahora lucho de aflorar.
Sentado escuchando barretillas (O diablo) para clavos invulnerables de
tristeza, en mi cerebro tapiado bajo polvos crecientes.
Sentado, desclavando, llorando de a ratos.
Aquí estoy frente mis lindes anunciando esta muerte extraña
que me pela los dientes hoy más que antes. Sus fútiles palabras cavan y
asientan caravanas donde tanta roca y sal no deben dejar espacio ni a estos suspiros.
Sentado luego de llorar, pensando...
donde esta esa flor que al inicio prometí...
esa hija de petardos
que hoy se hunde en un bosque pardo de pereza y gris de muerte
diezmado.
La muerte sale de estos pistilos de suciedad viejo y vencido.