samuel sanabria
Poeta recién llegado
Recuerdo que de niños jugábamos a enamorarnos
yo tímido y retraído
tu llena de sonrisas y tiernas miradas
de mis tristezas y penas andabas siempre pendiente
con tu sola presencia aliviabas mis penas
niña mujer, esa tu eras
Mujer de ojos oscuros,
piel clara, de sedosa y hermosa cabellera
cejas pobladas, nariz respingada
y carita cual bella flor delicada
fuiste la primera ilusión que llego a mi vida
cuando me abrumaba la melancolía
con tus palmas blancas levantabas mi mirada
imaginaba que eras mi ángel y mi guardiana
cada nuevo día me regalabas un nuevo mágico mundo
un magico mundo como salidos de un cuento de hadas
o algo que solo hace realidad en los mas bellos sueños
señalando hacia adelante
me invitabas a no ser temeroso, si no desafiante
a tu lado era sencillo afrontar la vida
cuando las lagrimas asomaban a mis ventanas
enjugabas con tus besos cada lagrima mía
eras mi primer amor, mi primera amiga
cada paso que en la vida recorría
eran firmes y hacia delante, porque a mi lado tu estabas
apoyaba mi brazo en tu hombro
y me reconfortabas con palabras llenas de sabiduría
renovando mis fuerzas y dándome nuevas energías
eras esa fresca brisa, que aliviaba el ardor de todo mi ser
pues ese calor intenso lo sofocaba
sol abrigador, cuando el dolor y la decepción intentaban enfriar mi corazón
luz de luna que iluminaba las sombras disipándolas de mi alma
estrella que desde el cielo orientaba mis pasos
cuando perdido vagaba noche y día mostrándome el camino de salida
cuando lejos de ti yo estaba
tus recuerdos eran mi única compañía
en el silbar del viento tu dulce vos a mi mente acudía
venia retumbando cual eco desde la lejanía
miraba al cielo y en ella tu imagen grabada estaba
también tu risa enamorada en el yo veía
esa sonrisa que en mas de una ocasión ahuyento de mi la melancolía
aflorando a mis labios una leve sonrisa
devolviéndome las ansias de vivir otra ves la vida
por todo esto y mas que me diste
gracias hoy te doy,
mi primer amor y mi primera amiga
yo tímido y retraído
tu llena de sonrisas y tiernas miradas
de mis tristezas y penas andabas siempre pendiente
con tu sola presencia aliviabas mis penas
niña mujer, esa tu eras
Mujer de ojos oscuros,
piel clara, de sedosa y hermosa cabellera
cejas pobladas, nariz respingada
y carita cual bella flor delicada
fuiste la primera ilusión que llego a mi vida
cuando me abrumaba la melancolía
con tus palmas blancas levantabas mi mirada
imaginaba que eras mi ángel y mi guardiana
cada nuevo día me regalabas un nuevo mágico mundo
un magico mundo como salidos de un cuento de hadas
o algo que solo hace realidad en los mas bellos sueños
señalando hacia adelante
me invitabas a no ser temeroso, si no desafiante
a tu lado era sencillo afrontar la vida
cuando las lagrimas asomaban a mis ventanas
enjugabas con tus besos cada lagrima mía
eras mi primer amor, mi primera amiga
cada paso que en la vida recorría
eran firmes y hacia delante, porque a mi lado tu estabas
apoyaba mi brazo en tu hombro
y me reconfortabas con palabras llenas de sabiduría
renovando mis fuerzas y dándome nuevas energías
eras esa fresca brisa, que aliviaba el ardor de todo mi ser
pues ese calor intenso lo sofocaba
sol abrigador, cuando el dolor y la decepción intentaban enfriar mi corazón
luz de luna que iluminaba las sombras disipándolas de mi alma
estrella que desde el cielo orientaba mis pasos
cuando perdido vagaba noche y día mostrándome el camino de salida
cuando lejos de ti yo estaba
tus recuerdos eran mi única compañía
en el silbar del viento tu dulce vos a mi mente acudía
venia retumbando cual eco desde la lejanía
miraba al cielo y en ella tu imagen grabada estaba
también tu risa enamorada en el yo veía
esa sonrisa que en mas de una ocasión ahuyento de mi la melancolía
aflorando a mis labios una leve sonrisa
devolviéndome las ansias de vivir otra ves la vida
por todo esto y mas que me diste
gracias hoy te doy,
mi primer amor y mi primera amiga