vate
Poeta recién llegado
Mi corazón es un velero
encallado en la mar,
sólo el soplo de tu respiración
lo puede recuperar.
Inflando sus velas
con la fuerza del amor
dirigiré mi destino
hacia ti sin temor.
Tus labios, tu sonrisa
y tu forma de mirar
me derriten como el hielo
bajo un sol otoñal.
No apartes tu mirada
del camino del amor,
que tus ojos, como faros,
serán mi rumbo guiador.
encallado en la mar,
sólo el soplo de tu respiración
lo puede recuperar.
Inflando sus velas
con la fuerza del amor
dirigiré mi destino
hacia ti sin temor.
Tus labios, tu sonrisa
y tu forma de mirar
me derriten como el hielo
bajo un sol otoñal.
No apartes tu mirada
del camino del amor,
que tus ojos, como faros,
serán mi rumbo guiador.